
Soy consciente que la famosa crema Nivea tiene un club de adeptos impresionante pero la odio. Odio que la gente la utilice pensando que es la panacea enlatada cuando el resultado cosmético es realmente pobre.
Para poder juzgar con conocimiento de causa, la probé durante el mes de agosto como tratamiento de pies, porque no me pongo Nivea en la cara ni regalada. Y lo confronté con otra crema, L’Occitane para pies, supuestamente menos grasa.
Pie derecho, Nivea. Pie izquierdo, L’Occitane. Sea cual sea vuestra elección, lo ideal es aplicarse una buena capa de crema en el pie, insistiendo en las zonas más secas de la planta, y llevar calcetines de algodón un par de horas. Si te lo aplicas antes de ir a dormir o viendo la TV en el sofá, perfecto.