
Me encanta el limón, mucho. La acidez, el color, su sabor al morderlo… y aunque aquó hablamos a diario de belleza, hoy quiero compartir con vosotras un truco para refrescar más vuestros vasos de agua, dejando de lado los cócteles...
Rodajas de limón. Primero, es una manera de tener bebidas arrebatadoras, ya que casi nadie en su casa tiene rodajas listas y las echa al agua… yo lo hago siempre en el trabajo, un par de hielos, y un par de rodajas de limón. Parece que estoy bebiendo otra cosa, pero no… ¡agua fresca!
El limón, además, es bastente nutritivo. Posee un alto contenido en vitamina C (501,6 mg/L) y ácido cítrico (49,88 g/L). Seguro que más de uno y dos lo utiliza para elaborar postres o para para preparar limonada ya fresca en la nevera, o incluso leche merengada. Las rodajas suelen usarse como adorno, pero a mi me gustan más dentro, exprimiendo un poco, para que el agua está ácida.